Llevo dos años, seis meses y catorce dias trabajando en el cine. ¡Menos mal que solo iba para trabajar en navidades!.

Mañana me toca volver a trabajar y me siento como si cada viernes empezara de nuevo. El domingo es otra sensación totalmente diferente, literalmente salgo agotada. Lo que me agota no es el trabajo, sino la gente.

Si miro hacia atrás, recuerdo mis primeras navidades con Los Increibles. ¡La mierda que habia si que era increible!. Creo que no he vuelto a trabajar tanto como al principio.

Me encanta verme los finales de las peliculas, y aprenderte los ultimos dialogos y cuando se estrena un pelicula ver sus creditos. Pero lo que mas me gusta es andar por las salas cuando está en proyección, y sobre todo si está a rebosar. Me gusta ponerme al lado de la pantalla y ver todas la caras del público iluminadas.

Por supuesto lo que menos me gusta es el público.